Para Jacobo Gil, el motocross no es solo correr rápido, es aprender a manejar lo que pasa por dentro.

Jacobo Gil, piloto número 64 en la categoría 125 cc, representa la etapa juvenil del motocross donde todo se siente con intensidad.

Lleva poco más de dos años compitiendo, pero tiene claro lo que ocurre cuando entra a la pista: “se sienten muchas emociones, adrenalina, felicidad, miedo, todo tipo de emociones”.
Desde pequeño le gustaron las motos, aunque al inicio generaban temor en casa. Hoy disfruta especialmente los saltos y considera que la pista de Girardota es una de las que más se goza. “Es una pista que se disfruta mucho”, afirma.

Corre una GZ 125 que cuida con dedicación, convencido de que la moto debe estar siempre en perfectas condiciones. Para controlar el miedo, Jacobo se apoya en la fe y el entrenamiento: “siempre muy pegado de Dios”.

Jacobo tiene claro el mensaje para otros jóvenes que quieren empezar: “hágalo, tenga disciplina, sea juicioso y nunca se deje llevar por los demás”.

Su proceso apenas comienza, pero su mentalidad ya está enfocada en crecer, aprender y construir su propio camino dentro del motocross.

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Por admin

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