Maximiliano Ramírez, identificado con el número 222, es otro talento que está dejando huella.
“Corro desde los seis años, mi papá también era piloto, nací con ese gusto por las motos”, comenta. Su moto, una YZ 85, lo ha acompañado en múltiples competencias nacionales y departamentales.
“La Copa Blue Crew es una competencia mundial donde invitan a pilotos de muchos países. Vamos con toda a representar a Colombia y dejar nuestro nombre en alto”, expresó emocionado.
Con disciplina, talento y entusiasmo, Maxi se prepara para su cita con la historia.
Apesar de su corta edad, quiere hacer una recomendación a los otros niños de su edad: “Luchen siempre por lo que les gusta, no se rindan y den lo mejor de ustedes”
En cada salto, curva y aceleración, demuestra que el futuro del motocross colombiano ya tiene nombre… y un número que rugen con fuerza: 222
![]()
