Con 17 años y apenas dos temporadas compitiendo oficialmente, Jacobo Gil vive una etapa decisiva dentro de su proceso deportivo, consolidándose como uno de los jóvenes pilotos que buscan dar el salto hacia categorías mayores.
Pasión más fuerte que el miedo
Aunque monta moto desde pequeño, su ingreso al motocross tardó debido al temor natural de sus padres. Sin embargo, la insistencia pudo más. “Siempre quería motocross, motocross, motocross”, recuerda. El camino no ha estado libre de dificultades. Caídas y momentos de duda han hecho parte del aprendizaje, pero su mentalidad ha sido clara. “El miedo siempre está ahí, pero uno tiene que afrontarlo para poder progresar”.
Aprender para crecer
Actualmente entrena con dos profesores, entre ellos el campeón internacional David Chacón, experiencia que considera fundamental para su evolución. “Cada persona tiene técnicas diferentes y uno aprende algo distinto de cada una”, explica.
Su objetivo inmediato es competir próximamente en MX-2 con una moto 250, mientras equilibra estudios y deporte en su último año escolar. Jacobo tiene claro que el motocross exige disciplina y compromiso. Por eso su consejo para quienes empiezan es directo: “Escuchen a la gente que sabe, sean juiciosos y sigan adelante”.
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